El sÃndrome del rey 👑
Hay personas que necesitan sentirse especiales. Como no logran que el mercado las reconozca por sus resultados, buscan fabricar ese reconocimiento.
Compran membresÃas, pagan por pertenecer a asociaciones que luego les entregan premios, medallas, diplomas o tÃtulos de "excelencia". Después lo exhiben como si fuera la prueba definitiva de su éxito.
Pero una pregunta siempre queda en el aire:
¿Quién te reconoce realmente: tus clientes o la organización a la que le pagaste?
El prestigio no nace de una placa en la pared ni de un trofeo en una vitrina. Nace de la confianza que generas, de las recomendaciones espontáneas, de los problemas que resuelves y de los resultados que entregas dÃa tras dÃa.
El verdadero liderazgo no necesita autopromoción constante. Se nota en la reputación que construyes con el tiempo.
Comments
Post a Comment